regaloPracticaMindfulnessUn regalo de corazón. Práctica de meditación guiada para calmar la mente.

Os dejo en este post una práctica para calmar la mente y generar estados saludables.

 

 

Esta es una situación que nunca hemos vivido ninguno de nosotros. Nuestras vidas han cambiado de golpe, y nuestras mentes están más alteradas que nunca. Es un buen momento para entrenar Mindfulness y darle a la mente un descanso, enseñarle el camino para salir cuando se pierde, vivir nuestro día a día con mayor perspectiva y poder vivir esta situación de la mejor manera posible.

Tenemos que estar mentalmente más fuertes que nunca, aprender a detectar los pensamientos que no aportan y conectar con estados mentales más saludables.

El Estrés no está solo en lo que haces el estrés está también en lo que piensas.

En este momento no nos conviene el estrés. El estrés no está solo en lo que hacemos sino el estrés está en nuestra mente, la mente no distingue si un pensamiento es real o no la respuesta biológica es la misma. Tenemos más que nunca conectar con la paciencia, la confianza y la esperanza. Esto solo se consigue desde una mente en calma.

Al aprender a parar la mente, reconoceremos a tiempo cuando estamos ante pensamientos que no aportan, esos que nos hacen daño incluso a nivel biológico. Al pensar en cosas que aún no sabemos cómo se van a solucionar, se activa el sistema de amenaza de nuestro organismo y éste comienza a segregar hormonas del estrés

No quiere decir con esto que nos volvamos pasivos con lo que está pasando, sino más bien es todo lo contrario. Requiere acción ¡Hay que entrenarse!.

Desde un estado de alteración no podemos ver soluciones con claridad, se activa el modo queja, un estado pasivo desde el cual no actuamos, solo pensamos y pensamos sin encontrar soluciones… Si paramos y conectamos con la calma nos daremos cuenta de lo que realmente está en estos momentos en nuestra mano hacer, que en la mayoría de nosotros es esperar. Si lo hacemos desde una buena actitud nos evitaremos un doble sufrimiento. El confinamiento es inevitable, pero nuestra actitud es opcional.

Os dejo  una práctica que incluye varias partes: en una primera parte trabajamos  dos anclas muy importantes para nuestra mente: traer la atención al cuerpo y a la respiración. Cuando la mente está atenta no divaga. La práctica  continúa con una parte generativa de intenciones. Con las intenciones cambiamos ideas o estructuras de pensamientos automáticos arraigados en nuestro inconsciente para generar cambios positivos. Generar intenciones desde un estado de calma, es muy valioso podemos plantar una semilla en nuestra conciencia que se manifestará en un cambio en la manera de afrontar las cosas en nuestro día a día.

¿Te animas?
Ánimo. Esto también pasará.