Cultivar la paciencia. Una de las actitudes Mindfulness.

Las pruebas que nos pone esta pandemia son inescrutables.

Ahora no nos queda más remedio que desarrollar una actitud, que estábamos perdiendo en estos tiempos en que estamos acostumbrados a que todo sea inmediato: La paciencia. La mente se anticipa y nos volvemos impacientes por nuestro deseo de que las cosas sucedan de otra manera. Toca tener paciencia. 

Tener paciencia consiste sencillamente en estar totalmente abierto a cada momento, aceptándolo en su plenitud y sabiendo que, es igual que en el caso de la mariposa: Un niño puede intentar ayudar, rompiendo la crisálida, a que una mariposa salga, aunque por regla general, la mariposa no resulte en nada beneficiada por el esfuerzo. Cualquier adulto sabe que la mariposa sólo puede salir cuando le llega el momento y que no puede acelerarse el proceso.  FUENTE: Kabat-Zinn, John (2.004): “Vivir con plenitud las crísis”. Editorial Kairos

Cultivar la paciencia tiene muchos beneficios:

Tener paciencia significa ser capaz de esperar tranquilamente ante la frustración o la adversidad, y tenemos ahora la oportunidad de practicarla

La paciencia es una actitud que nos enseña a estar en calma con nosotros mismos y con los demás.

Cuando dejamos de lado la prisa y las exigencias propias de nuestro estilo de vida, nuestro mundo se torna más silencioso y lleno de posibilidades.

Aquellas personas que son más pacientes hacia otros también, tienden a ser más esperanzados, más satisfechos en consecuencia, mejores con los demás,  mejores amigos  y mejores vecinos.

Si esta situación de cuarentena la vivimos con una actitud de paciencia, seremos capaces de afrontar el tiempo de espera de cada proceso y las dificultades, de una forma más constructiva y positiva.

La paciencia nos ayuda a prevenir la frustración, la rabia, la impotencia…

ENFÓCATE EN EL AQUÍ Y AHORA.

Cada vez que la impaciencia se manifieste en forma de nerviosismo de rabia por no poder cambiar una situación, de incertidumbre, de pensamientos como “si hubiera hecho esto o aquello, ahora estaría mejor…” Para, conecta un rato con tu respiración.

No te quedes pegado pensando en lo que pudiste hacer o no, ni tampoco profundices en el análisis de los aspectos negativos de la situación, que mal se está haciendo todo… pues esto hará que la percibas con más gravedad y que te sea más difícil de asumir y resolver, piensa en cómo puedes solucionar lo que esté en tu mano y hazlo.??????

Desde la calma pregúntate qué puedes hacer en ese momento para ser mas eficiente. Si se te ocurre algo nuevo hazlo. Muchas veces no es algo externo lo que debemos hacer, sino un cambio interno, un cambio de actitud es muchas veces un gran salva vida