¡Ánimo! ¡Podemos ver estos días como oportunidades experimentar cosas nuevas y salir reforzados!. Para lograrlo hay que mantener la mente a raya. Es bueno que dediquemos también parte del día a hacerlo. Con tanta información y cambios lo necesita para evitar ser arrastrados por los bucles mentales.

La divagación puede hacer que nos enganchemos a preocupaciones constantes y llevarnos mediante una actitud de miedo, juicio, crítica.. a un estado interno de angustia. La mente en este estado se engancha a pensamientos del pasado o del futuro. Lo peor, pensamientos negativos se apoderan de ti. “¿Por qué me pasa esto a mi?, ¿Por qué tengo que estar encerrado en casa?, ¿cuando se va acabar esto? ¡No lo soporto!, ¡Quiero recuperar mi vida!.

El caso es que pensar así no es resolutivo, no nos aporta nada en estos momentos, nos resta. Si practicamos Mindfulness evitaremos estar todo el tiempo en ese estado mental y conseguiremos por lo menos un poco de calma y de esta manera relacionándonos mejor con lo que hay en este momento. La buena noticia es que esto es posible. Entrenando la mente al igual que entrenamos el cuerpo

Mindfulness formal e informal.

En Mindfulness hacemos dos tipos de prácticas de entrenamiento mental. La práctica de Mindfulness formal, supone sentarse todos los días, unos pocos minutos a meditar. Practicamos con meditaciones guiadas o en silencio.

La práctica de Mindfulness informal es llevar la atención plena a cuantas cosas podamos de lo que hacemos cotidianamente. Acordarse de estar presente en lo que hacemos. ¿Para qué? Una vez más para salir de los “bucles mentales”. Si la mente está en atención plena poniendo todos los sentidos en lo que hace, no divaga.

 

Ducharse, comer,  lavarse los dientes, etc. con atención plena, poniendo el foco una y otra vez solo a lo que estás haciendo en ese momento,  es un modo de meditación informal muy efectivo.

Evidentemente no es posible estar en plena conciencia  en todas las actividades que hacemos durante todo el día. Mindfulness es un entrenamiento de la mente. Cuando comiences a practicarlo cada vez te saldrá mejor y es muy liberador escapar de la mente.

Os propongo vivir un día Mindful. Con prácticas informales en tu día a día.

Empieza eligiendo unas cuantas actividades en tu vida daría y entrénate en poner la atención solo a lo que estás haciendo.

Experimenta esta propuesta de día Mindful.

  1. Ducharte con atención plena:

A) Modo habitual: Estar en la ducha pensando en lo siguiente que tenemos que hacer, o en la situación tan complicada que tenemos.

B) Modo Mindful. Mientras te duchas tan solo dúchate. Siente y pon atención el agua que corre por tu cuerpo,  su temperatura. Siente tus manos masajeando el cuero, presta atención a al olor de tu gel de ducha. Si viene un pensamiento déjalo pasar y vuelve a poner atención solo a lo que estás haciendo y a tus sentidos.

2.  Lavarse los dientes:

A) Modo habitual: En piloto automático, nos quedamos ensimismados totalmente enganchados a pensamientos   y muchas veces me pregunto ¿Cuando se va a pasar esto?.

b) Modo Mindful: Lávate los dientes poniendo toda tu atención en la mano, el cepillo, la pasta y las sensaciones en dientes, encías, lengua…

3-Desayuno

A) Modo habitual, en piloto automático. Desayuno mirando los mensajes del móvil o unas vez más pensando lo complicadas que están las cosas.

B) Modo Mindful: Despierta tu olfato con el aroma del café. Siente el calor de la taza en tus manos. Disfruta y analiza el sabor tomando pequeños sorbos

4- Comida

A) Modo habitual: Como sin mirar lo que como, muchas veces mirando el móvil, la tele… una vez más con la mente en otro lado…

B) Modo Mindful: Utiliza los alimentos para hacer un recorrido consciente de tus sentidos. Saborea, huele, observa. Conecta.

6-Limpia con atención plena.

A) Modo habitual: Queja mental constante y ganas de terminar.

B) Modo Mindful: Hacer las tareas de limpieza, como un ejercicio de plena conciencia, puede llegar a ser incluso gratificante. Sentir el agua en tus manos (o guantes) y mirar la textura de la esponja a medida que friegas los platos con ella. Toma la misma actitud al quitar el polvo, tender la ropa, hacer la cama. No te olvides de saborear el orden y la limpieza cuando acabes.

Tu cena también puede ser en modo Mindful al igual que la comida. Conectando con tus sentidos, dejando pasar lo pensamientos. Si notas que tu mente se va a los pensamientos, vuelve a poner atención a tus sentidos.

Ese día intenta no ver las noticias a la noche ( ya te informarán si hay algún cambio importante). Ponte música, lee un libro, prepárate una infusión relajante… y a dormir.

Feliz día Mindful. y recuerda. Esto también pasará.